"Ximeneiak es un proyecto que pretende sumergirse, de una manera completamente personal, en los últimos treinta años del movimiento obrero . Más allá de mi propia identidad busco las claves de participación en el presente. Para ello parto de la obra pictórica de mi padre y de la fábrica en la que ha trabajado durante cuarenta años: la SEAT.

            Hoy, treinta años después de que mi padre denunciara la deshumanización del trabajo en fábrica en la exposición Hombre máquina... hombre máquina , yo me pregunto qué ha ocurrido con el movimiento obrero y con toda aquella implicación que consiguió mejoras tan importantes como el derecho a la baja por enfermedad, las vacaciones o la reducción de la jornada laboral. Tengo la sensación de que estamos perdiendo buena parte del terreno que conquistaron nuestros padres y creo que, el despido de 660 personas, hace a penas unos meses, en la SEAT de Barcelona, lo demuestra. Por eso quiero buscar algunas respuestas entre aquellos que tienen parte de Hombre máquina... hombre máquina . Cada uno me aportará una visión distinta no sólo de la vigencia de las pinturas o de su autor sino también del presente en el que estamos inmersos.

           
Pero quisiera ir más allá y unirlos a todos. Organizar una exposición conjunta en la que participen y analicen qué ha ocurrido con la sociedad y con la obra de aquel pintor. La muestra recogerá la historia específica de SEAT, sus reivindicaciones y su contexto a través de recortes de prensa y material audiovisual. Además, Hombre máquina... hombre máquina podrá compararse con la obra más actual de José Ramón Urtasun Lanean eta jokoan / Trabajando y jugando dedicada al protagonismo del trabajador en nuestra sociedad.

            Lo que planteo en Ximeneiak es una búsqueda en primera persona que parte de una exposición para acabar en otra que es producto del propio proyecto y sus colaboradores. El objetivo es lanzar mis propios interrogantes al público en general y a mi generación en particular. Creo que el trabajo está íntimamente ligado a nuestra manera de acercarnos a la cultura y tendemos a olvidar que nosotros también formamos parte de ella. Considero que hay una enorme necesidad de hacer memoria histórica de nuestro pasado más reciente. El protagonizado por la gente sencilla y anónima. Tenemos mucho que aprender de él, sobre todo nosotros, esas nuevas generaciones que lo hemos tenido todo mucho más fácil y que, entre tanto consumo asiático y americano, tendemos a olvidar nuestra propia idiosincrasia. Creo que hay que potenciarla no como un elemento separador sino como una seña de identidad que enriquezca el intercambio y que consiga que éste sea algo más que una transacción económica."

Goizeder Urtasun